Viviendas con terraza

Viviendas con terraza

¿Merece la pena pagar más?

En el momento en el que nos decidimos por comprar (o alquilar) una nueva vivienda, es inevitable hacer una lista (al menos mental) de características obligatorias que debe tener: número de habitaciones, número de baños, ascensor, piscina, amueblado o sin amueblar… Y en esta lista, hay puntos que son prioritarios y otros que son negociables. Uno de ellos suele ser la terraza. La terraza puede ser usada como rincón de almacenaje para elementos que no nos gusta tener dentro de casa, como herramientas, bicicletas, productos de limpieza, etc.. O bien como rincón de ocio. Su utilidad suele venir definida por su tamaño, ya que si tenemos una terraza de gran capacidad, es una pena no darle utilidad. Y es que la posibilidad de cenar bajo las estrellas en verano, o hacer una barbacoa con los amigos durante un día de sol es un lujo que muy pocos se pueden permitir, sobre todo en las grandes urbes. Sin embargo, como todo lujo, suele ser caro y podemos prescindir de ello.

A la hora de tomar la decisión, la clave reside en el precio. La diferencia es mucho mayor si tenemos propósito de compra. En el caso del alquiler, aunque el aumento de precio es muy significativo, no sube tanto.

En realidad, el aumento de precio depende más de la ciudad en la que residamos que de cualquier otro factor. Y es que, según un estudio publicado por Idealista, el precio en Santander, las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife puede aumentar entre un 56 y un 68% del precio de la vivienda. Es decir, más del doble del valor de un piso similar pero sin estancia exterior. Es muy curioso el caso de Santander, puesto que es la ciudad donde más cara sale la terraza a la hora de comprar, pero de las más baratas a la hora de alquilar. El precio de alquiler apenas sube un 1% por poseer una terraza. Un aumento irrisorio.

Encontramos la cara opuesta en Salamanca, Lugo, A Coruña y Ávila, con una aumento del coste de entre el 6 y el 10%. Y encabezando esta lista aparece Zamora, donde el valor de un piso con terraza es apenas un 1% superior al de una vivienda sin ella.

En el caso del alquiler, el mayor encarecimiento lo encontramos en Málaga, con un aumento del 69% , seguida de las Palmas de Gran Canaria y Sevilla, con un incremento del 41 y del 31%, respectivamente.

El polo opuesto lo ocupan A Coruña, Murcia y (como ya hemos comentado antes) Santander, con diferencias de precio de apenas un 1%.

Cabe destacar los casos de Lugo y Bilbao, donde el precio del alquiler de pisos con terraza suele ser similar, o incluso más económico que los que no tienen.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 30/06/2017