¿Qué hacer si no puedo pagar el alquiler?

¿Qué hacer si no puedo pagar el alquiler?

Soluciones en el caso de no poder abonar el alquiler

El aumento del precio del alquiler en los últimos meses ha provocado un grave aumento del porcentaje de arrendatarios a los que le cuesta abonar la nueva cuota mensual. Si nos encontramos en un caso similar, el primer paso consiste en analizar nuestra situación particular. Una vez analizado el problema, estaremos en la posición de tomar cartas sobre el asunto y elegir la solución más adecuada.

Se pueden dar dos supuestos: el primero es que nuestra incapacidad para pagar el alquiler sea puntual. Si es así, la mejor solución es negociar con nuestro casero una solución temporal y razonable para las dos partes. En cualquier caso, lo primero es informar debidamente a los propietarios de la casa de nuestra situación actual. Si no informamos del retraso en el pago del alquiler, se podrían iniciar acciones legales contra nosotros, tales como el desahucio, además de la inclusión de nuestros datos en un fichero de inquilinos morosos, lo cual nos dificultaría el acceso a futuras viviendas. Si tenemos una buena relación con nuestros caseros, es posible llegar a un acuerdo. Este puede ser una prórroga para pagar una mensualidad, o la posibilidad de pagar un porcentaje del precio ese mes, y repartir la parte que falta en los meses siguientes, o en el mejor de los casos, un reajuste del precio del alquiler a la baja.

Sin embargo, hemos de tomarnos este escollo como un primer aviso de que algo no funciona bien con nuestra economía doméstica. Es necesario hacer una revisión de gastos para descubrir cuales pueden ser prescindibles. Una buena táctica para eliminar gastos superfluos sin ver perjudicada nuestra calidad de vida y la de nuestra familia pasa por no eliminar actividades de ocio, sino sustituirlas por otras más asequibles. Reemplazar el gimnasio por el deporte en casa o al aire libre, las actividades extra-escolares por actividades en familia, los restaurantes por picnics y los hoteles por campings son sólo algunas ideas para no dejar de disfrutar del tiempo libre. La clave reside en ser creativo.

Sin embargo, puede darse el otro supuesto del que hablábamos al principio del artículo: que nuestra situación económica e incapacidad para abonar la mensualidad no sea algo transitorio, sino permanente. Un cambio en nuestra situación laboral o familiar pueden ser determinantes en el reparto de nuestros ingresos. Si es así, la mejor opción es buscar una vivienda más adecuada a nuestras nuevas posibilidades. Nuevamente, es imprescindible avisar al casero de la situación, e intentar hacer la transición de un piso a otro de la forma más llevadera para ambas partes. Si hemos de incumplir la duración del contrato pactado, una de las formas de no causar (ni causarnos indirectamente) perjuicio, es buscar alguien dispuesto y de confianza, para sustituirnos como inquilinos.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 21/04/2017