Qué es un seguro de amortización de hipoteca

seguro de amortización de hipoteca

Vamos a empezar definiendo lo que es una amortización de hipoteca: cuando tenemos una hipoteca o préstamo, debemos un dinero, que es el capital, este capital debemos ir devolviéndolo en una sucesión de pagos, en cantidades iguales o diferentes. Cada uno de esos pagos tiene unos intereses que también hay que pagar. Este acto de pagar la parte del capital que debemos es lo que llamamos amortización.

El seguro de amortización de hipoteca está dirigido a personas que teniendo contratada una hipoteca o un préstamo con una entidad financiera, quieren tener cubierta la deuda, para su tranquilidad y la de sus familiares. De esa manera no se arriesgan los bienes inmobiliarios de esa hipoteca. Ese seguro es válido en caso de fallecimiento o una invalidez permanente o absoluta. 

Además, el seguro de amortización de hipoteca puede ofrecer cobertura en enfermedades graves garantizando el anticipo del dinero que se asegure en el hipotético caso de que tengamos una enfermedad tan grave que nuestra esperanza de vida sea inferior a un año.

El seguro es el que se encarga del pago del resto de las cuotas de la hipoteca, abonando su totalidad y liberando a él mismo, o a sus herederos. Como norma general, la edad mínima para acceder a una de estas pólizas son los 18 años, la edad máxima entre 65 y 70 años. Una vez saldada la deuda, el seguro queda rescindido.

Existen dos modalidades:

Amortización constante- El capital asegurado permanece invariable durante toda la duración del seguro. En caso de fallecimiento se liquida la deuda con la entidad, el resto, si lo hay, se entrega a los herederos.

Amortización decreciente- El capital asegurado se adapta al capital pendiente del préstamo de forma automática. Se unen la edad-riesgo y el capital pendiente.

La más recomendable es la amortización decreciente pues se asegura el capital exacto que falta por amortizar y el asegurado no tendrá que preocuparse cada año, de lo que le falta para liquidar la deuda.

Según la Ley Hipotecaria, texto refundido según Decreto de 8 de febrero de 1946, artículo 110, el único seguro obligatorio por ley para formalizar una hipoteca es el seguro de incendios. Este seguro de incendios se efectúa en previsión de una posible pérdida total del inmueble objeto de la hipoteca, y que conlleva una indemnización. Así que a pesar de no ser obligatorio, es una garantía para la entidad bancaria. Para nosotros es recomendable por muchos motivos, sobretodo y principalmente por la tranquilidad y seguridad que nos da ante cualquier imprevisto grave.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 4/07/2016