Qué es la Gentrificación

Qué es la Gentrificación

Y como me puede afectar

El barrio se está poniendo de moda. Una frase sin un mayor significado, y que a priori puede reflejar un dato positivo, puede derivar en que tengamos que mudarnos de casa. Esto es debido a un fenómeno conocido como “gentrificación”. Este neologismo proviene de la palabra inglesa “gentry”, usado para hacer referencia a la alta burguesía londinense. El termino fue acuñado a mediados de los años 60 para designar a la sustitución de clases en determinados barrios de Londres. En principio, como residentes, nos puede parecer un cambio a mejor: un perfil de vecino más joven, y de mayor poder adquisitivo, una mayor inversión (especialmente privada), y crecimiento de las opciones de ocio son los primeros síntomas de la gentrificación.

Pero ¿en que consiste realmente este proceso? Básicamente se puede resumir como una serie de mecanismos pertinentes para la sustitución de la población de un barrio popular (generalmente céntrico) por otra más aburguesada. Esto conlleva un aumento de la oferta inmobiliaria, mediante la construcción de nuevos edificios de viviendas, y un encarecimiento significativo del precio de dichas viviendas, tanto las tradicionales como las nuevas. Este proceso concluye en que los vecinos de toda la vida no pueden costear el nuevo precio de su casa, viéndose obligados a desplazarse a barrios más periféricos.

Muchos barrios de nuestras grandes ciudades se han visto modificados por este proceso. Uno de los ejemplos más llamativos es el de la Plaza de la Luna, detrás de la Gran Vía madrileña. Hace apenas diez años, sus vecinos demandaban el progresivo deterioro que sufría el barrio. Tanto graves problemas sociales, como de servicios, limpieza, etcétera. Hoy esos problemas han desaparecido, sin embargo los mismos vecinos que denunciaban esta situación, se han visto obligados a desplazarse a barrios más discretos, puesto que el barrio ha sido invadido por la oferta comercial, los pisos turísticos y una clase más pudiente que sí se puede permitir el lujo de vivir en el centro de la capital.

Lamentablemente, el control de este tipo de situaciones queda lejos de la mano de los vecinos. Lo único que está en nuestra mano para evitar tener que hacer la maleta es, en el caso de que vivamos en un piso de alquiler, asegurarnos de que el precio que refleja el contrato no está sujeto al futuras revisiones. Son las administraciones las que realmente pueden hacer algo por frenar este proceso, desde limitar la concentración de turismo, regular la oferta nocturna de locales de ocio, o asegurar un alquiler social que permita la permanencia de los vecinos de toda la vida.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 19/06/2017