Llega el Mindful Eating

Llega el Mindful Eating

Comer con la cabeza

La relación de los españoles con la comida se ha ido deteriorando a lo largo de los últimos años. Un estilo de vida cada vez más estresante, que nos limita el tiempo que podemos pasar en la cocina, o que nos obliga a comer delante del ordenador, ha motivado que la variada dieta mediterránea tradicional se vea sustituida por una alimentación basada en la comida rápida o en los platos precocinados. Sin embargo, la calidad de los alimentos no es el único problema. También ha cambiado a peor nuestra forma de relacionarnos con la comida. Buscamos en el fondo del plato una satisfacción inmediata que nos alivie del estrés del día a día. Es por ello que abusamos de pizzas, hamburguesas y demás fast-food. Las cifras no mienten, en torno al 60% de los españoles tienen problemas de obesidad o sobrepeso. Una buena forma de alejarse de estos problemas es el Mindful Eating. Este concepto viene derivado de una famosa técnica de meditación conocida como Mindfulness. El Mindful Eating propone una alimentación más sana en la cual somos plenamente conscientes de cada bocado. Detenernos no solo en el sabor, también en la textura, en la consistencia, en la temperatura… ¿Es por eso que se le llama alimentación consciente? No exactamente, es indispensable que seamos consientes de lo que sentimos mientras comemos, o incluso antes. ¿Comemos porque tenemos hambre? ¿o lo hacemos para aliviar el estrés, el aburrimiento o para darnos un premio? Si la respuesta es alguna de estas tres últimas, es mejor que busquemos otra actividad. También es importante saber cuanto hambre tenemos para no preparar comida en exceso. Nuestra costumbre de acabarnos lo que tenemos en el plato conduce mucha veces a una sobrealimentación innecesaria. Una vez que hemos preparado una cantidad proporcionada de comida, es importante comerla lentamente. Tal y como hemos comentado anteriormente, es importante disfrutar de cada bocado. La variedad es muy importante, haciendo protagonistas a frutas, verduras y hortalizas, los grandes imprescindibles de una dieta sana. Su bajo nivel calórico nos permite comerlas en abundancia sin miedo a engordar. Es importante comer sentados, con un plato delante y lejos de dispositivos de entretenimiento, tales como ordenadores, teléfonos móviles o televisiones. Toda nuestra atención se ha de centrar en comer o, en el caso de estar acompañados, en disfrutar de una charla agradable.
Esta técnica acompañada de ejercicio diario y la supresión de vicios nocivos, tales como el alcohol o el tabaco, nos ayudará a mejorar nuestra salud y a eliminar esos kilos que nos sobran.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 14/02/2018