Invertir pequeños ahorros

Invertir pequeños ahorros

Qué hacer con mi dinero

La capacidad de ahorro del español medio ha mermado paulatinamente a lo largo de la última década. A la grave crisis económica que ha alcanzado prácticamente a todo el mundo en mayor o menor medida, hay que sumar problemas locales tales como la burbuja inmobiliaria o la precariedad laboral. Sin embargo, en los últimos años se ha producido cierto alivio en las carteras del consumidor. Esto, unido a la adaptación a la nueva realidad económica, ha permitido a los españoles recuperar sus hábitos de ahorro.

Qué hacer con nuestros ahorros

Tenemos tres posibles vías de acción con nuestros ahorros. Una de ellas, elegida por muchos, es guardarlo. Mantener el dinero intacto para garantizar que disponemos de un colchón en caso de imprevistos supone para muchos una garantía de reserva económica. Aunque esta puede ser a priori la opción más segura, es importante tener en cuenta un factor que muchos pasan por alto, y es que el dinero se devalúa. En apenas 10 años, el valor del dinero se puede llegar a desvanecer hasta un 20%. Es por ello que si en 2018 tenemos ahorros por valor de 10000 euros, si lo mantenemos sin invertir hasta 2028, la capacidad adquisitiva de ese dinero supondrá unos 8000 euros actuales.

Otra opción que podemos tomar si tenemos unos pequeños ahorros, es gastarlo. Aunque esta pueda parecer la opción menos sensata, no olvidemos cual es el fin último del dinero. A veces la responsabilidad en el ahorro puede hacernos olvidar la importancia en invertir en calidad de vida. Hacer una pequeña reforma en casa, dar la entrada para un coche o concedernos un pequeño lujo son opciones perfectamente válidas para disfrutar de nuestro dinero.

Consejos para invertir

Por último nos queda la opción de invertir nuestro dinero para conseguir beneficios a medio-largo plazo. Si no hemos invertido nunca, está bien conocer una serie de consejos para sacar una mayor rentabilidad a nuestros ahorros sin tener perdidas en el proceso.

Planifica tus tiempos

Ten en cuenta los tiempos con los que cuentas para sacar rentabilidad a tu dinero. Habitualmente el plazo mínimo suele ser de dos años. Cuatro años se suele considerar un plazo medio, mientras que si contamos con un rango de 5 o más años, estaríamos hablando de una inversión a largo plazo. Normalmente, estos plazos vienen definidos por la necesidad de usar el dinero invertido y ganado en un gasto puntual, como una boda, la entrada para una casa o una nueva aventura empresarial. Si nuestros plazos son ajustados, es mejor no invertir en productos que revistan cierto riesgo.

Acota los riesgos

Para saber que nivel de riesgo puedes asumir, tienes que valorar la necesidad que tienes de mantener tus ahorros. Para ello lo mejor es ponerse en lo peor, y deducir el porcentaje de perdidas que podrías permitirte sin que ello suponga un varapalo para tu economía. Una vez lo tengas definido, podrás elegir en qué quieres invertir tu dinero.

Cuanto invertir

Una vez que tengamos claro durante cuanto tiempo vamos a invertir, y el riesgo que podemos tomar, es importante definir las cantidades que vamos a invertir. Por ejemplo si vamos a hacer una inversión a dos años, es importante saber que durante ese periodo de tiempo vamos a poder mantener nuestra economía sin el dinero que vayamos a invertir.

Invierte en aquello que conozcas

Si nunca antes has invertido dinero, no juegues a ser un broker de la noche a la mañana. Asume los riesgos justos e invierte en productos que conozcas y que te inspiren confianza. Si este no es tu campo, déjate asesorar por expertos. Pero asegúrate de que estás al tanto de los riesgos que tomas antes de invertir.

No hay formulas mágicas

Una de las cosas que tenemos que tener claro antes de hacer una inversión monetaria, es que no existen las fórmulas mágicas para que nuestro dinero crezca en un breve espacio de tiempo. Todo aquello que sube rápidamente, tiende a desinflarse a la misma velocidad. Es por ello que es inteligente desconfiar de las altas rentabilidades.

Asume riesgos, con cabeza

Si puedes permitirte invertir activos a largo plazo, puedes atreverte a realizar inversiones con cierto riesgo. Si bien es posible que no obtengas beneficios a corto plazo, pero probablemente veas crecer tu dinero hacia el fin del periodo de inversión que habías planificado.

Si finalmente te decides a invertir, seguir esta serie de consejos no te garantiza beneficios económicos, pero si que te ayudará a minimizar riesgos y que nuestras inversiones no supongan nunca un varapalo para nuestra economía, ni para nuestro nivel de vida ni el de nuestra familia.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 3/09/2018