Invertir en una reforma

Invertir en una reforma

Mejorar la vivienda con un presupuesto limitado

Hace tiempo que hablamos sobre como financiar una reforma. En esta ocasión volvemos sobre el mismo tema pero desde una perspectiva diferente. Cómo encarar una reforma cuando tenemos un presupuesto limitado. Si tenemos alguna duda sobre cual debe ser el orden a seguir a la hora de invertir, te ofrecemos una lista muy sencilla acerca de cuales deberían ser tu prioridades.

Reparaciones

Todo aquello que la casa necesite para asegurar su habitabilidad: grietas, goteras, instalación eléctrica y fontanería, aislamiento térmico o defectos estructurales. Es necesario asegurar que todos estos frentes están cubiertos. No sólo aseguramos nuestra comodidad o la de nuestros inquilinos, también prevenimos posibles accidentes y aseguramos el ahorro energético. Es por ello que no debemos escatimar en costes a la hora de acondicionar nuestro hogar.

Elementos de uso continuado

A la hora de sustituir o reparar mobiliario de la casa, es importante discriminar entre lo realmente importante y lo puramente estético. Por poner un ejemplo sencillo, si dudamos entre invertir entre un sofá o una televisión, la respuesta es obvia: el sofá. ¿Por qué? Una televisión con menos pulgadas o con menor calidad de imagen nos seguirá ofreciendo un servicio al que nos acabaremos acostumbrando. Además, a día de hoy, hasta las televisiones más económicas ofrecen unas prestaciones muy aceptables. Sin embargo, comprar un sofá barato puede derivar en dolores de espalda, poco uso por incomodidad (lo cual invalida lo invertido en la televisión), o que haya que sustituirlo poco tiempo después de su compra. Así, por ejemplo, la encimera y los electrodomésticos si hablamos de la cocina, unos muebles que aguanten bien la humedad en el baño, las camas de las habitaciones, el sofá o las ventanas deberían ser elementos prioritarios a la hora de invertir. Ante la duda, usa tu sentido común y piensa en el coste de inversión, durabilidad y uso objetivo.

Escalar la reforma

Muchas veces desistimos de iniciar una reforma ante el coste excesivo que esta nos puede suponer. esto nos puede llevar a sustituir nuestra vivienda actual, o a renunciar a una compra por no poder asumir los costes extra. Sin embargo, si tenemos en cuenta qué es prioritario y qué secundario, podemos acometer las obras en diferentes fases espaciadas en el tiempo, lo cual nos dará el tiempo suficiente para recuperarnos económicamente antes de iniciar la siguiente fase de la reforma.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 12/05/2017