Hipotecas según el tipo de interés: ventajas e inconvenientes

Hipotecas según el tipo de interés: ventajas e inconvenientes

Hipotecas y tipos de interés

El mercado hipotecario es mucho más heterogéneo de lo que suele pensarse. No en vano, las características de los préstamos tienden a personalizarse en gran medida para dar respuesta a las demandas de los consumidores. En líneas generales, podemos distinguir tres grandes categorías de créditos en base a las peculiaridades de su tipo de interés.

Interés a tipo fijo

La primera de ellas es la hipoteca a tipo fijo, una de las más habituales. El tipo de interés no se modifica en ningún momento del tiempo de vigencia de la hipoteca, permitiendo al hipotecado planificar los pagos.

El gran inconveniente de esta categoría es que al presentar un interés inmutable, es posible que la evolución de la tasa de inflación juegue en contra del hipotecado. Si bien cuando la tasa sea elevada el usuario estará protegido, cuando esta descienda o incluso se sitúe en terreno negativo, los pagos comprometidos se encarecerán en términos reales. Por otro lado, estas hipotecas suelen suscribirse para un periodo de tiempo intermedio (entre 10 y 20 años), con una cuota fija moderadamente alta.


Interés a tipo variable


La segunda categoría es la hipoteca con un tipo variable. Aquí, la entidad que concede el crédito y el tenedor del mismo acuerdan un calendario de revisión de los tipos, que habitualmente presenta un carácter anual. Así, cada año se renegocia el tipo de interés para adaptarlo a las características del mercado en ese momento. En los picos inflacionistas, el tipo de interés tenderá a subir, mientras que cuando se aprecien presiones deflacionistas ocurrirá exactamente lo contrario. Es posible, sin embargo, que haya un tipo máximo y otro mínimo que no se puedan rebasar.


Interés a tipo mixto

Por último, la hipoteca con un tipo de interés mixto es la menos habitual de todas. Su caracterización resulta bastante compleja porque es un crédito muy versátil y que presenta un formato diferente en cada caso. Es posible que en el momento de la firma se acuerde que los primeros años de vigencia del préstamo se aplicará un tipo fijo mientras que a partir de una determinada fecha este pasará a ser variable. En cualquier caso, se asemeja más a las hipotecas con tipos variables que las de tipo fijo.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 1/08/2016