Hipotecas Mixtas

Hipotecas Mixtas. Características de hipotecas mixtas.

Pros y contras de las hipotecas mixtas

Antes de meternos de lleno en las ventajas e inconvenientes de contratar una hipoteca mixta, sería positivo hacer un breve repaso a los tipos de hipotecas existentes. En lo referente al tipo de interés, básicamente hay tres: las hipotecas de interés fijo, las de interés variable y las mixtas. Una hipoteca a interés fijo mantiene la misma cuota a lo largo de toda su duración. Obviamente este interés suele ser alto, para resultar lo suficientemente rentable a la entidad bancaria. Por otro lado, las hipotecas de interés variable vienen regidas por las fluctuaciones del mercado, por tanto es el Euribor quien dictamina las variaciones en las mensualidades. Cuando hablamos de una hipoteca mixta, nos referimos a aquella que se inicia como una de interés fijo durante sus primeros años, pero que acaba con las características de una hipoteca de interés variable. Durante los últimos años se han convertido en una opción muy aconsejada por las entidades bancarias. Y dependiendo del banco que nos asesore, podremos encontrar distintas opciones más o menos atractivas, con diferentes tipos de interés, duración o comisiones. Pero más allá de las variables propias de cada oferta, si nos centramos en la naturaleza y el funcionamiento básico de las hipotecas mixtas, encontraremos que sus ventajas o inconvenientes radican en el ojo del interesado. Dependiendo de nuestra situación económica actual o de nuestra proyección de futuro, nos convendrá o no contratar este tipo de hipotecas.

Una hipoteca mixta ofrece al usuario una garantía de estabilidad durante sus primeros años de duración. Normalmente estos años se suelen corresponder con una etapa de la vida marcada por la formación de una familia, la acomodación profesional y en definitiva, la búsqueda de una estabilidad que marcará por lo general, el resto de nuestra existencia. Así, una hipoteca que funciona inicialmente como si fuese de interés fijo, permite saber cuanto vas a pagar al principio. Al mismo tiempo, posibilita anticiparse a las tendencias del mercado, y calcular con antelación cuanto nos va a tocar pagar una vez que nuestra hipoteca se convierta en una de interés variable, regida por el Euribor.

Sin embargo, visto desde otro prisma, este tipo de hipotecas empiezan funcionando como una a interés fijo en un momento en el que el Euribor se sitúa en mínimos históricos. Y acabará convirtiéndose en una hipoteca de tipo variable en una etapa tan distante temporalmente que es imposible prever cuanto vamos a tener que pagar.
Es por esto que, ante la duda de contratar una hipoteca de estas características, el mejor consejo que podemos dar es que analices tu situación financiera con vistas a largo plazo, compares sus características con las de otros productos bancarios y contemples si sus ventajas a nivel de interés, comisiones y plazos te compensan.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 30/09/2016