Hipotecas de bancos cerrados

Hipotecas de bancos cerrados

Dudas y soluciones cuando desaparece un banco

Mucho se está hablando en los últimos días de la compra de Banco Popular por parte del Santander. Más allá de las páginas de periódicos contando la historia del fin de una entidad cuyos orígenes se remontan a 1926, o los motivos que llevaron a su clausura y a su polémica compra, lo que realmente interesa a sus antiguos clientes es en que se ven afectados por esta transición.

Por un lado, si lo que nos preocupa es en que nos influye con respecto al pago y condiciones de nuestra hipoteca, la respuesta es que básicamente en nada. Nuestras obligaciones y condiciones se mantendrán, cambiando únicamente el receptor de nuestros pagos. Los clientes pueden estar tranquilos en este sentido, ya que las operaciones de compra venta de un banco no deberían empeorar las condiciones contratadas por los usuarios.

Sin embargo, no todo se mantendrá exactamente igual, ya que hay dos factores en los que sí que nos puede afectar la compra de nuestro banco:

Al cerrar el banco original, es lógico que también cambien sus sedes físicas. Por tanto, ahora se nos asignará una nueva oficina bancaria. Esto nos pude afectar de dos formas: puede que la ubicación física de nuestra nueva oficina no nos sea tan propicia como la anterior, y puede que nos limite a la hora de solicitar documentación y datos sobre operaciones anteriores a la transición. Y es que no toda la documentación suele estar digitalizada, y es fácil traspapelar documentación durante una mudanza.

Otra de las formas en las que nos puede afectar la actual situación, es en los productos asociados a la contratación de nuestra hipoteca. Y es que, si bien la nueva entidad bancaria ha de garantizar el mantenimiento de las condiciones hipotecarias contratadas con el banco original, no ocurre lo mismo con otros productos contratados, como por ejemplo, los seguros hipotecarios. Este tipo de servicios se pueden ver modificados por los precios y condiciones del nuevo banco.

Ante esta situación, es importante tener localizados el contrato original de la hipoteca, así como el resto de documentación importante, gastos de escrituración, datos de la notaría, etc. Así, en el caso de que tengamos que recurrir al histórico para realizar cualquier reclamación, estaremos en posesión de la documentación necesaria para defender nuestra postura, sin arriesgarnos a que dichos papeles hayan desaparecido con el cambio de banco.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 12/06/2017