Gentrificación

Gentrificación

¿Qué es la gentrificación?

La gentrificación puede definirse como aquel proceso por el cual un determinado barrio o espacio urbano, por lo común céntrico y popular, sufre una transformación derivada del desplazamiento progresivo de la población original, que es sustituida por otra con un mayor nivel adquisitivo.

Este proceso está adquiriendo en los últimos años una notable importancia, sobre todo en los países capitalistas y más concretamente en ciudades de gran potencial turístico y especial relevancia económica. Aquí lo vivimos en barrios céntricos de ciudades como Madrid o Barcelona, por ejemplo.

 

Causas de la gentrificación

Las causas que provocan el proceso de gentrificación son muy diversas. Generalmente tiene lugar en barrios que sufren un proceso de paulatino abandono y cuyos inmuebles adolecen de cierto deterioro por el paso del tiempo. Pero que, sin embargo, tienen la ventaja de gozar de una ubicación céntrica. Esto último ofrece un singular atractivo a clases más acomodadas que, aprovechando los precios derivados de la situación de deterioro de la zona en cuestión, se hacen con inmuebles que, una vez remodelados, les ofrecen la posibilidad de instalarse en zonas más céntricas. A menudo lo que se busca es el mejor modo de compaginar residencia y proximidad laboral.

 

Consecuencias de la gentrificación

La consecuencia inmediata de la gentrificación es una revalorización del barrio, que provoca un aumento considerable en el precio de los inmuebles y de los alquileres, tanto de viviendas como de locales.

Este encarecimiento provoca, a su vez, un desplazamiento poblacional, una vez que la mayoría de los habitantes tradicionales del barrio no pueden costearse los nuevos precios. De esta forma, lo van abandonándolo progresivamente y se trasladan a otras zonas más periféricas. En suma, los habitantes originarios son sustituidos por las nuevas clases con mayor capacidad económica, que van ocupando el lugar que dejan aquellos.

Se produce de este modo un cambio total en la composición social del barrio y de sus residentes. Así pues, vemos cómo barrios obreros han pasado a ser zonas residenciales; o barrios donde existía una abundante delincuencia, se han convertido en lugares de gran atractivo turístico. El barrio de Chueca en Madrid es un ejemplo paradigmático de esta última clase de transformación.

En paralelo a este desplazamiento social, la gentrificación trae consigo una mayor inversión y una revitalización de los barrios afectados. Se modifican los espacios públicos, se renueva el parque de viviendas y se crean nuevos lugares de ocio, lo que supone, en definitiva, una mayor dinamización del barrio afectado.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 12/02/2019