Financiar una reforma

Financiar Reforma

Conseguir una “nueva” casa a bajo coste


Rehabilitar tu vieja vivienda puede resultarte a precio de saldo si sigues los consejos expertos de la gente que se mueve en este mundo como pez en el agua.
Las subvenciones ofrecidas por el ministerio de fomento son una opción que puede ahorrarnos una gran cantidad de dinero, siempre teniendo muy presente dos cuestiones: la primera, que la cuantía económica se recibirá después de que la obra haya terminado. Y segundo, que en prácticamente ningún caso la subvención sufragará el gasto total de la reforma.

A.P.I.R.U o Áreas Preferentes de Impulso a la Regeneración Urbana

Éste es un nuevo plan para la rehabilitación de edificios que está funcionando en Madrid y que, si tienes la suerte de pertenecer a las zonas marcadas podrás optar a una serie de ayudas para mejorar la accesibilidad, conservación y eficiencia energética. En el caso de no pertenecer a Madrid solo sería cuestión de informarse acerca de las subvenciones existentes en cada ayuntamiento o comunidad autónoma del país.
Negociar un contratista cuánto nos va a costar la obra, establecer plazos cómodos y razonables, incluso que él mismo nos ayude hablando con el banco acerca del préstamo que nos hará falta para conseguir las mejores condiciones al menor coste posible. Esto, claro está, siempre y cuando dicha persona sea de nuestra entera confianza.
La tarjeta de crédito es otro de los recursos al que nos podemos acoger. En este caso es aconsejable fijarse bien en la letra pequeña pues a menudo podremos llevarnos algún disgusto en caso de realizar aplazamientos, pues el resultado será un aumento en los costes importante.
Los préstamos, no podemos dejar de mencionar esta opción que a veces puede ofrecernos la inyección económica que necesitamos sin que repercuta gravemente a nuestra economía. De nuevo, es necesario leer la letra pequeña, los costes y los costes “disimulados” que a veces tanto daño hacen.
En resumen, obtener una casa nueva no es tan complicado ni tan caro si nos informamos. Desde el padre o madre de familia, hartos de no tener espacio debido a un diseño obsoleto, o el joven empresario que se dedica a la reforma de pisos. Todos podemos acceder a una vivienda nueva aunque tenga más de treinta años sin arruinarnos.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 17/01/2017