Consumir menos gas

Consumir menos gas

Cómo reducir los gastos del gas

Aunque la primavera ya empieza a vislumbrarse con los primeros días soleados, los brotes verdes en parques y jardines y las tardes algo más largas, aun estamos metidos de lleno en los meses más fríos del año. Es por ello que viene bien tener presentes algunos truquitos para consumir menos gas y reducir con ello nuestra factura mensual.

Optimiza tu cocina

Si aún no nos hemos rendido a las bondades de las placas vitrocerámicas, y seguimos cocinando con gas butano, es importante estar atentos al color de la llama. Esta debe ser azul y uniforme en todo el contorno del quemador. Una llama amarilla indica un menor aprovechamiento del gas, y que los quemadores necesitan una limpieza pues pueden estar obstruidos. Otro consejo, si tapas tus ollas y sartenes cuando estás cocinando, optimizaras la energía pues evitarás el escape de calor. Además de acelerar los tiempos de cocción, reducirás el gas consumido lo que repercutirá positivamente en tu bolsillo.

Optimiza tus duchas

Hay muchas maneras de reducir el consumo de gas en nuestra higiene diaria. El más obvio es que cerremos el grifo mientras nos enjabonamos. Gastaremos menos gas, menos agua, menos gel y menos champú. Otra solución que debemos adoptar es hacer nuestras duchas más cortas. Si lo que queremos es relajarnos, hay opciones más económicas y ecofriendly que estar de pie bajo la ducha. Con 5 minutos es más que suficiente.
Darnos nuestras duchas con agua hirviendo tampoco es muy recomendable. El gas necesario para calentarla aumenta exponencialmente, además de ser una medida agresiva para nuestra epidermis. Mejor agua templada.
Por último, una de las medidas menos conocidas tiene que ver con regular nuestro calentador. En muchos hogares, el calentador está programado a máxima potencia. Esto acarrea que, para conseguir agua templada, es necesario mezclar esta con agua fría. Además de derrochar mucha agua caliente y fría hasta dar con la temperatura deseada (con la consiguiente incomodidad de estar esperando bajo la ducha, congelándonos y abrasándonos hasta conseguir agua templada), consumimos mucho más gas. La solución optima es ajustar el calentador a una potencia media, para que el agua nunca salga demasiado caliente.

Optimiza tu calefacción

Por último, una manera de calentar nuestra casa de manera más rápida y económica es mantener nuestros calefactores limpios y despejados. Evitar que acumulen polvo y no colocar muebles delante de ellos es imprescindible. También existe una costumbre muy extendida de dejar sobre ellos ropa húmeda para que se seque más rápidamente. Sin embargo, el colocar cualquier objeto sobre el radiador reducirá su efectividad, necesitando más gas para calentar nuestra vivienda.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 26/02/2018