Construir tu casa a partir del solar

construir propia casa

Planifica la edificación de tu casa

En la última década, la cantidad de individuos que se han lanzado a la autopromoción a la hora de construir su propia casa se ha multiplicado exponencialmente. Desde un punto de vista simplista, podría parecer que adquirir un solar y planificar la construcción uno mismo, aunque conlleva una mayor implicación, permite administrar la inversión en varias fases y de un modo más cómodo. La realidad es que un error en los cálculos presupuestarios iniciales pueden suponer que la inversión se dispare, y vernos forzados a cancelar nuestro proyecto antes de concluirlo. Esto puede suponer un importante despilfarro de recursos y dinero.

Para que esto no suceda, lo mejor que podemos hacer es planificar concienzudamente los costes de la obra, e informarnos de todos los gastos adicionales e imprevistos que puede acarrear.

El primer gran gasto que debemos afrontar es el del solar propiamente dicho. Aquí el coste dependerá, tanto de los metros cuadrados que vamos a adquirir, como de la ubicación del solar. Y es que, obviamente, el precio no es el mismo si compramos en las afueras de un pequeño pueblo, o en el centro de una gran ciudad.

El siguiente desembolso es el de la propia construcción de la casa. Esto englobaría la proyección, los materiales y la mano de obra. Un error muy habitual es presuponer que los costes de construcción de una vivienda propia empiezan con el solar y acaban aquí. Nada más lejos de la realidad.
Los costes de construcción dependerán, no sólo de la zona geográfica donde vayamos a construir. También de la calidad y exclusividad de los materiales, de la complejidad de la construcción, y de los honorarios de los profesionales implicados. Solicitar presupuestos es imprescindible antes de administrar los fondos disponibles. Y por último, otra gran variable en los costes de construcción es la aclimatación del hogar. Una vivienda en un pueblo del interior tendrá que hacer frente a variaciones de temperatura más extremos que, por ejemplo un pueblo costero del sur, que goza de inviernos más suaves.

También habría que contar con los gastos administrativos. Y es importante no dejarse ninguno. Desde los salarios del arquitecto y el aparejador, la licencia de obras del ayuntamiento, la cédula de habitabilidad, los avales, el alta en las empresas de abastecimiento, o los gastos bancarios derivados de la solicitud de una hipoteca.

Por último, es importante que tengas en cuenta todo aquello que vayas a necesitar para convertir tu vivienda en un hogar, desde los muebles y electrodomésticos, hasta las alfombras y las lámparas.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 19/09/2016