Comprar una vivienda en el extranjero

Comprar una vivienda en el extranjero

Si comprar una vivienda es una decisión muy importante y que normalmente conlleva algunas preocupaciones y muchos trámites, estas preocupaciones se multiplican cuando decidimos comprar una vivienda fuera de nuestro país. De hecho, las inversiones españolas en viviendas en el extranjero han ido descendiendo en la última década.

Sin embargo, no debemos olvidar que, a pesar del endurecimiento en la condiciones para la concesión de un crédito, la compra de una casa en el extranjero puede ser una buena inversión si contamos con el dinero necesario. Por lo tanto, debemos conocer los siguientes aspectos a tomar en cuenta antes de realizar la compra:

Uno de los primeros pasos, probablemente, será abrir una cuenta bancaria en el país en el que vamos a realizar la adquisición de la vivienda, A muchos compradores extranjeros les resulta más fiable llevar a cabo el futuro proceso de compra con una sucursal del banco de su propio país, ya que al conocer el banco con que va a realizar este tipo de grandes transacciones se sentirá más seguro.

También debemos de informarnos de las obligaciones fiscales que implica dicha adquisición en el país en el que vayamos a realizar la compra. Por ejemplo, los impuestos derivados del gasto que puede generarse por la venta de la vivienda, las tasas por aumento de patrimonio y que gravan la operación en la adquisición. Deberemos conocer estos impuestos para evitar los convenios de doble imposición, es decir, pagar en España y en el otro país por el mismo concepto.

Antes de comprometerse con la compra, debemos conocer los gastos de mantenimiento del inmueble, ya que estos gastos pueden incluir aspectos como los impuestos de las autoridades locales, los gastos de alquiler, electricidad, gas o cuotas de comunidad. Estos gastos de propiedad e impuestos variarán dependiendo de cada país.

Otro factor a tener en cuenta es la situación económica y social que está viviendo ese país, pero no solo en el presente. Saber cómo ha sido la trayectoria de su economía puede darnos una idea de cómo se puede comportar el mercado económico de ese país. Por ejemplo, saber si la moneda se puede devaluar o si, por lo contrario, ha vivido un periodo de estabilidad en el que continúa.

En conveniente tener en cuenta el funcionamiento jurídico del país donde se va a realizar la compra. La burocracia puede ser muy diferente de un país a otro y saber de antemano cómo se registran las propiedades, el funcionamiento de los notarios o cómo se firma una operación puede darnos cierta tranquilidad. También es importante informarse acerca de los derechos y deberes del comprador y vendedor. Por ejemplo, en Estados Unidos para realizar la compra deberemos tener al menos un número de la seguridad social, porque si no al vendedor se le puede retener hasta el 10% del dinero por motivos fiscales.

Otro impedimento podría estar relacionado con el idioma. Puede darse el caso de que no conozcamos el idioma del país donde queremos realizar la compra de una vivienda, pero también puede suceder que, aún dominando el idioma, algunos conceptos o matices se escapen a nuestro conocimiento y podamos cometer errores en las negociaciones de la compra. En ambos casos, la mejor solución es contratar asesoría local, un abogado local que conozca nuestro idioma con fluidez y que nos pueda ayudar con todo lo relacionado con el inmueble, ya que él será el que comprobará la propiedad y se asegurará de que el vendedor es el dueño de la vivienda. También es conveniente firmar cualquier documento con una traducción jurada a nuestro idioma.

Y, por último, si planeamos que sea una segunda vivienda, deberíamos contratar un mantenimiento para la misma. El alquiler del inmueble podría ser otra buena opción, pero, debido a la distancia, igualmente deberíamos tener a alguien de confianza que se ocupe de la gestión del alquiler y la selección adecuada de los inquilinos.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 8/05/2016