Comprar una casa ya hipotecada

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Qué hacer cuando heredamos una hipoteca

Pagar un inmueble de una sola vez es una opción impensable para la inmensa mayoría de los mortales. La opción más común es recurrir a un préstamo hipotecario que nos permita pagar en plazos durante un periodo de tiempo lo suficientemente amplio como para no ahogarnos económicamente. Es por este motivo, que cuando compramos una vivienda de segunda mano, lo más habitual es adquirirla con hipoteca bancaria incluida. Cuando sucede esto, lo más frecuente es tratar de renegociar con el banco la hipoteca existente, para conseguir unas condiciones mejores de las que disponía el anterior propietario.

Para esto el usuario cuenta con dos métodos distintos de negociación: la novación y la subrogación.

La novación

La novación consiste en la renegociación de las condiciones iniciales de la hipoteca con la misma entidad bancaria. Este mecanismo permite la ampliación del préstamo, la modificación de los plazos de pago, del interés, del método de liquidación y por supuesto, del titular de la hipoteca.
Normalmente los gastos por una novación suelen ser muy inferiores a los de una subrogación, y sus beneficios suelen ser superiores a sus costes.

La subrogación

En el caso de que la novación fracase, podemos tomar una vía alternativa. Esta es la subrogación. Consiste básicamente en pedir una oferta de hipoteca en otras entidades bancarias, y decantarnos por las que nos resulte más beneficiosa. ¡Ojo! Una subrogación conlleva una cierta cantidad de costes, normalmente superiores a los de una novación, que correrán a cuenta del nuevo titular de la hipoteca. Por tanto es imprescindible comparar los beneficios subyacentes de la subrogación con los gastos derivados de esta. Si la diferencia es positiva, es momento de dar el paso. Algunos de los costes derivados de la subrogación, son una comisión específica para este tipo de gestiones, los costes de la Notaría, de la Gestoría y el Registro de la Sociedad.
También es importante saber que, al contrario que la novación, la subrogación no permite la ampliación del capital, ni tampoco la adhesión de nuevos titulares a la hipoteca.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 12/09/2016