Compra de vivienda al contado

Compra de vivienda al contado

¿Qué implica la compra de una vivienda al contado?

En los últimos años, se ha podido observar una tendencia al alza, por parte de los compradores, a la hora de decantarse por el pago del inmueble adquirido al contado, sin necesidad de recurrir al préstamo bancario o hipoteca. En algunos estudios llevados a cabo sobre el tema se pone de manifiesto este dato: a grandes rasgos, 3 de cada 10 compradores optan ahora por este método de compra y pago de propiedades.

¿Cuál es la razón que lleva a los compradores a decantarse por el pago al contado de inmuebles? En la actualidad, muchas personas destinan todos los ahorros que van acumulando a la futura compra del inmueble, ya que lo interpretan como una inversión de cara al futuro. A la hora de emprender la compra de un inmueble pagando al contado, resulta muy importante seguir los siguientes pasos, de manera que el proceso de compraventa sea transparente y todo salga a la perfección.

¿Cuáles son los pasos a seguir a la hora de pagar un inmueble al contado?

En primer lugar, lo más conveniente antes de vernos inmersos en una compra al contado, resulta conveniente conocer las cargas que trae consigo el inmueble: si tiene hipotecas asociadas, embargos, entre otros. Para ello, lo mejor es acudir al registro de la Propiedad y solicitar la información necesaria sobre la propiedad.

Una vez hayamos tomado la decisión de adquirir el inmueble pagando al contado, debemos firmar un contrato de arras. Mediante este contrato, nos aseguramos la formalización de la operación de compra, para que todo sea claro y transparente. Normalmente, en este punto del proceso, el comprador debe dejar una señal, que se corresponde con un importe que oscila entre el 5% y el 15%, aproximadamente, de la propiedad.

Cabe destacar que, aunque al pagar al contado no nos encontremos sujetos a ningún tipo de hipoteca ni a los gastos que derivan de ella, sí que debemos tener en cuenta la importancia de librarnos de otro tipo de gastos derivados, entre ellos los de índole notarial, registral y los impuestos derivados de la compra del inmueble.

Una vez más, al no depender de ningún tipo de préstamo bancario o hipoteca, el comprador tampoco deberá abonar determinados impuestos sujetos a dicho método de pago, como es el caso del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, entre otros.

Es recomendable acudir a la ayuda de un profesional que nos asesore durante todo el proceso de compra, de manera que cumplamos correctamente todos los pasos que se requieren.

En cuanto al método de pago que podemos utilizar, siempre resulta más que recomendable detenerse y sopesar todas las opciones para encontrar la más segura de todas. Según algunos expertos, la forma más segura de llevar a cabo esta transacción es a través del cheque bancario.

En este sentido, es importante que la misma persona que se nombre como beneficiaria se encargue de dicho cheque, para que solamente se lleve a cabo desde una entidad bancaria.

¿Qué ventajas conlleva el pago de una propiedad al contado?

Como ya se ha indicado anteriormente, en los últimos años se ha comenzado a registrar un aumento del pago de inmuebles al contado durante el proceso de compraventa. Esto se debe a una serie de ventajas que reporta este método de pago a largo plazo.

Es cierto que supone una gran inversión en el momento de la compra, y esto puede afectar a nuestros ahorros, los cuales se verán mermados tras un desembolso de tal tamaño. Sin embargo, muchos son los compradores que se decantan por ahorrar para esta compra, ya que es una inversión con muchos beneficios a largo plazo.

Uno de ellos es que, al pagar todo el precio del inmueble, ya disponemos de esta propiedad como nuestra, y no dependeremos de ningún tipo de pago mensual referente a la hipoteca o los intereses que se van sumando, teniendo en cuenta que todo ello se encuentra sujeto al mercado financiero. Por tanto, supone un ahorro considerable a largo plazo, que facilita llegar más desahogados a fin de mes.

Algunos de los compradores adquieren estos inmuebles con el fin de invertir en ellos y sacar un beneficio adicional, como el de ofertarlos para un alquiler a determinados inquilinos. Esto, además, hace que tengamos más ingresos a final de mes.

En cuanto a las ventajas a corto plazo, podemos encontrarnos con una de ellas al iniciar el proceso de compraventa. Pagar al contado nos permite negociar el precio final de la propiedad a la baja, hasta alcanzar descuentos de entre el 15% y el 20% del importe total.

Esto se debe a que, al desembolsar el importe total, no se da la desconfianza de futuros impagos, ya que el inmueble se termina de pagar en el momento en que se realiza la compra. Por tanto, siempre nos es posible negociar y ahorrarnos dinero durante dicho proceso.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 6/08/2018