Casas con bebés

Casas con bebés

Acondicionar el hogar para la llegada de un nuevo miembro

Un bebé te cambia la vida, eso está claro. A partir de ahora tendréis que planificar vuestra vida contando con que una nueva personita va a depender de vosotros durante un largo periodo de tiempo. Es un camino a veces un tanto arduo, pero muy reconfortante. Una de las primeras facetas de nuestra vida que vemos cambiar drásticamente es nuestro hogar, pues tendremos que empezar a acondicionarlo desde antes del nacimiento. A partir de ahora, nuestra casa va a sufrir una evolución constante en paralelo al desarrollo de nuestro hijo. Desde el nacimiento y durante los primeros meses, lo habitual es acomodar al bebé en la habitación de los padres. Esto nos permitirá tener vigilado a nuestro bebé en todo momento, tanto su vigilia como sus periodos de sueño. Además podremos cubrir sus necesidades de alimentación, cambios de pañal, o simplemente tranquilizarle sin necesidad de movernos de habitación. Durante esta primera etapa nuestras prioridades han de ser la comodidad y la optimización del espacio.
Soluciones tales como cajoneras apilables, o una cama con canapé pueden ser una buena solución de almacenaje para toda esa ropa, pañales y demás material extra que ha llegado a vuestra casa casi de improviso. Tened en cuenta que la estancia del bebé en vuestro dormitorio será temporal, así que intentad no hacer cambios permanentes. 

Pasados los primeros meses, lo óptimo será que vuestro retoño se acomode a una habitación propia. Por supuesto, aun necesitará atención y vigilancia las 24 horas, así que la habitación deberá estar cerca de la vuestra, para tener un rápido acceso ante cualquier contingencia. Seguirá siendo importante la optimización de recursos y espacio. Los muebles con diferentes funciones son una buena idea, por ejemplo, una cómoda cajonera que también sea un cambiador. Intentad ser creativos en la elección del mobiliario. Otro factor importante es la seguridad. Conforme el bebé vaya creciendo, tendrá mayor capacidad de movimientos, y por tanto mayor posibilidad de hacerse daño. No es necesario volverse paranoico con la seguridad, simplemente usar el sentido común. Acolchar los elementos punzantes, evitar las esquinas afiladas o asegurar enchufes son algunas recomendaciones. 

Es importante tener en cuenta también otros factores, tales como la tranquilidad, la comodidad o la intimidad. La habitación del bebé suele convertirse en la zona habitual de lactancia, por ello es importante que la mamá y su retoño estén en un espacio libre de ruidos, con colores agradables y suaves, y una iluminación tenue, para facilitar su reposo.

Es normal sentir inseguridades y temores ante la llegada de un recién nacido a casa, pero la experiencia y el buen juicio nos irán dictando como actuar ante este nuevo camino que abre ante nuestras vidas.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 25/05/2017