Aplazar el pago de tu hipoteca

Aplazar el pago de tu hipoteca

Ventajas e inconvenientes de dejar de pagar las cuotas

En el momento en que firmamos una hipoteca, debemos ser conscientes de que adquirimos un compromiso legal con la entidad bancaria que nos brinda el préstamo. Dicho compromiso nos obliga a pagar una serie de cuotas mensuales hasta finalizar el pago. Esas cuotas están compuestas por una parte, del dinero prestado que hemos de devolver, y por otra de los intereses que el banco nos cobra por adelantarnos el dinero. Esos intereses corresponden a un porcentaje del dinero que nos ha prestado el banco, y es lo que hace que la actividad hipotecaria resulte rentable. Una vez entendido todo esto, hay que asumir que en el largo plazo que conlleva el pago de una hipoteca, podemos encontrarnos con escollos económicos inesperados, que nos dificulten el pago de alguna mensualidad. En estos casos es donde entra en juego el concepto de carencia hipotecaria.

Acogerse a una carencia hipotecaria nos evitará pagar las mensualidades durante cierto periodo de tiempo, sin que ello conlleve el embargo del inmueble. Una carencia puede ser total o parcial. La carencia total nos exime del pago completo durante los meses acordados con el banco, mientras que en el caso de una carencia parcial, únicamente tendremos que pagar al banco el porcentaje correspondiente a los intereses. Normalmente las condiciones en las que se puede solicitar una carencia así como las consecuencias de esta suelen quedar definidas en el contrato hipotecario. Si no fuese así, tendríamos que negociar dichas condiciones con nuestro banco.

Es importante que tengamos claro que recurrir a la carencia para dejar de pagar algunas mensualidades es una opción a la que tenemos que recurrir siempre y cuando no quede ninguna alternativa. Si bien las condiciones suelen quedar reflejadas en el contrato hipotecario, estas suelen ser bastante perjudiciales para el usuario. Las cuotas que no paguemos durante el periodo de carencia, tendrán que ser pagadas a posteriori, obviamente. Esto dilatará la duración de la hipoteca, pero ademas suele conllevar un aumento de los intereses por parte del banco. Ese aumento suele ser directamente proporcional al tiempo que falte para concluir el pago. Es decir, si solicitamos la carencia durante la etapa inicial de la devolución del préstamo, nos saldrá más cara que si la solicitamos cuando nos queden pocos años para concluir el pago. En otros casos, los intereses no aumentarán pero el banco nos puede obligar a contratar algún servicio con ellos que encarezca la cuota mensual.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 10/10/2017