Amortización Aplazada de una hipoteca

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¿Qué supone la carencia de la hipoteca?

En la actualidad y con la crisis económica muchas personas han tenido dificultades para afrontar el pago de su hipoteca, lo que les ha hecho buscar soluciones para no perder su vivienda, como por ejemplo, ampliar el plazo de amortización de la hipoteca, pedir un periodo de carencia, solicitar un aplazamiento de las cuotas o una reunificación de deudas. Estas son algunas de las opciones que existen para reducir la cuota del préstamo hipotecario.

Pero antes de decidirse por alguna de ellas es necesario conocer qué implicaciones tiene cada una de ellas. En esta ocasión vamos a hablar de la carencia de la hipoteca.

Tipos de Carencia

El Periodo de carencia parcial o de capital, es el tiempo durante el cual, el titular únicamente paga intereses, sin amortizar capital. Esta opción reduce significativamente la cuota mensual durante este periodo.

En el periodo de carencia total, no se amortiza capital ni se paga intereses de manera que se reduce a cero la cuota mensual a pagar durante este periodo.

Un período de carencia al principio del préstamo hipotecario puede suponer que la cantidad total que se solicitó a la entidad bancaria se incremente considerablemente sin ser consciente de ellos. Por eso es importante que conozcan en que consiste su periodo de carencia y como afecta a su hipoteca.

En el caso del seguro reinicia nuestro período de carencia consiste en un período de tiempo durante el cual no podrás hacer uso del servicio. Aunque es algo que no debe preocuparle ya que ¿nadie se compra una casa para dejar de pagarla al mes siguiente, verdad? 😉

¿En qué consiste el periodo de carencia?

Consiste en una relación contractual, durante un plazo de tiempo determinado en el cual se exime a una de las partes de cumplir parte de las exigencias generales a las que le obliga en contrato. Un periodo de carencia es útil para aquellas personas que, al comprar una vivienda, prefieren pagar menos. Por lo general, se suele pactar para el inicio del préstamo para recuperarse económicamente de los gastos de compra de una casa, reformas de su vivienda…etc.

Lo que se pretende en principio con esta opción es conceder un periodo de desahogo hasta poder enfrentarse con mayor solvencia a las mensualidades de la hipoteca.

Gastos de una carencia

Deberíamos tener en cuenta que la carencia no es gratuita y el aplazamiento del pago de las cuotas encarece el préstamo.

Aunque mensualmente esté abonando la cuota, no se está amortizando nada del préstamo. Así, el capital pendiente no irá reduciéndose al paso de los meses. Tanto en la carencia parcial como en la total, los intereses se siguen devengando, ya que se retrasa el pago del capital encareciendo más la hipoteca, por lo que un periodo de carencia supone un incremento total de los intereses que se tendrán que pagar durante la vida de un préstamo hipotecario.

Para solicitar un período de carencia es necesario realizar un cambio en el contrato del préstamo (novación hipotecaria) que está pendiente de pago. Este trámite conlleva una comisión que oscilará entre un 0% y un 1% del dinero que queda por devolver.

Durante el período de carencia, Su banco puede aumentar el interés e incluso su banco puede exigirle la contratación de alguno de sus servicios como por ejemplo, seguros (protección de pagos, etc.) Por tanto, antes de solicitar un período de carencia, el cliente debe analizar detenidamente qué condiciones le impone su entidad para poder concederla. En determinadas ocasiones, este período solo se concede cuando han transcurrido unos años desde la concesión de la hipoteca.

Si desea solicitar un periodo de carencia, pero su banco no se lo ofrece, tendría que solicitar una subrogación de su hipoteca, lo que conllevaría el pago de los gastos por subrogación hipotecaria.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 29/12/2016