Alquiler y venta mediante VR

Alquiler y venta mediante VR

El futuro del mercado inmobiliario.

Es curioso como la tecnología puede modificar drásticamente todos los aspectos de nuestra sociedad. Durante años, la venta o alquiler de pisos consistía en un anuncio (en formato físico o digital) con las características del piso, seguido de una visita a este guiado por un agente inmobiliario que servía como intermediario entre el cliente potencial y el propietario original de la casa.

Sin embargo, en los últimos años (por no decir meses) una nueva herramienta ha puesto en jaque esta mecánica clásica. Esta herramienta es la VR o Realidad Virtual. El acceso a unas gafas capaces de interpretar estos videos por un precio económico, así como la proliferación de plataformas digitales que ofrecen videos de estas características han convertido la visita digital en un método de filtro casi tan eficaz como la visita real.

Son cada vez más las empresas que ofrecen la grabación de este tipo de vídeos. Para ello es necesaria una tecnología consistente en un soporte con varias cámaras que graban la estancia desde diferentes ángulos. Después estas imágenes se componen en una sola con información visual de toda la vivienda. Esto permite al futuro inquilino dar un paseo virtual por la casa, observar cualquier rincón, techos, suelos con un simple movimiento de cabeza, y sin necesidad de desplazarse físicamente hasta allí. Así ahorramos una gran cantidad de tiempo y de dinero, con la posibilidad de visitar un mayor número de inmuebles.

Sin embargo, también se han alzado voces contrarias a este uso de la realidad virtual. Argumentan que una visita real a un futuro hogar nunca podrá ser sustituida por una experiencia virtual de estas características. El usuario obvia detalles importantes como pueden ser la situación del piso, tanto en lo referente al barrio como al edificio en sí. Una experiencia únicamente visual desplaza el resto de sentidos que también son importantes a la hora de elegir una casa. Desde “la sensación” que nos da el edificio en el que se ubica, hasta detalles importantes, tales como los acabados, las medidas reales estando en situación, la iluminación (que puede ser manipulada en un vídeo), etc.

Lo más probable es que estas opiniones tengan una parte de razón, y la visita real no pueda ser totalmente sustituida. Sin embargo, sí que puede ser un importante filtro a la hora de elegir cual inmueble visitamos y cual no.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 10/05/2017