Alquilar una vivienda con muebles o sin ellos

Alquilar una vivienda con muebles o sin ellos

Ventajas e Inconvenientes de las dos opciones

Cuando surgen dudas concernientes a las condiciones de un inmueble a alquilar, las respuestas nunca suelen ser absolutas, pues dependen mucho de la situación de cada inquilino. En este caso, la duda que nos ocupa es si es mejor alquilar un piso amueblado o vacío, y la respuesta es: depende.
Depende de nuestras intenciones y situación cuando vamos a alquilar dicho piso, el tiempo que tenemos pesando vivir en dicha vivienda o nuestra situación económica y laboral.

Un piso amueblado suele ser más caro, si el resto de condiciones son similares. Sin embargo, un piso sin amueblar conlleva la carga de tener que acondicionarlo. Si ya tenemos muebles propios de una anterior vivienda no hay mucho que decidir, pero si no es así, tendremos que realizar un desembolso grande para poder entrar a vivir.

Ventajas de un piso sin amueblar

Tal y como hemos comentado antes, un piso sin amueblar suele resultar más económico en su precio de alquiler. Sin embargo, conlleva una inversión inicial importante en la compra de muebles. Es una buena elección si tenemos muebles propios, o si tenemos la intención de habitar dicho piso durante un periodo prolongado de tiempo. Esto nos dará la posibilidad de decorar la casa a nuestro gusto, y que tengamos la sensación de que es realmente nuestro hogar. Muchas veces los pisos ya amueblados suelen tener mobiliario que ya han pasado por varias manos previas, y esto al final pude derivar en una sensación de desarraigo o no pertenencia al hogar. Seremos más descuidados, y nos sentiremos menos cómodos en la que debería ser nuestra casa.

Ventajas de un piso amueblado

Un piso amueblado tiene la ventaja de que puedes entrar a vivir prácticamente con lo puesto. Te ahorrarás la agotadora mudanza correspondiente, o la incómoda tarea de tener que subir, cargar y montar muebles nuevos. Además, si los muebles sufren algún desperfecto, normalmente es tarea del casero subsanarlo, siempre y cuando no se deba al mal uso de este. Es la solución ideal si no gozas de una estabilidad laboral que te permita acomodarte definitivamente, o si es un para un período transicional en tu vida: posible cambio de ciudad, paso previo a comprar un casa, primer contacto con la independencia tras dejar el hogar familiar o estado previo a irte a vivir con tu pareja.

La solución intermedia

Existe una situación intermedia que suele ser la más óptima de todas. Pisos amueblados con lo básico. Podrás gozar de los muebles indispensables para vivir, y que no suelen tener una connotación personal o sentimental, tales como los electrodomésticos de la cocina, material para el baño, sillas y mesas, televisión, sofá y cama. Pero todo lo demás tendrás que añadirlo tú a tu gusto: cojines, fundas, alfombras, cuadros y ornamentos varios. Es una buena solución, pues tendrás que hacer un desembolso menor, y de un modo gradual, puesto que no son objetos necesarios para tu rutina diaria, pero al mismo tiempo conseguirás un hábitat personalizado en que te sentirás como en tu casa.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 30/03/2017