Alquila tu vivienda a turistas

Alquila tu vivienda a turistas

Alquiler turístico en 5 pasos

En ocasiones, nuestras casas quedan vacías durante la época estival, y cada vez son más los que se plantean cederla como estancia vacacional para turistas, con la finalidad de sacarle cierto partido económico. También se puede dar el supuesto de que poseamos una segunda vivienda, ya sea por que la compramos en su día y ahora no le demos demasiado uso, o por haberla obtenido en una herencia. En la mayoría de los casos, los que disponen de una segunda vivienda están esperando a que el mercado inmobiliario mejore para ponerla en venta. En estos casos, darle uso como alquiler vacacional también pude ser una buena manera de sacarle cierto partido económico. Si estamos en alguno de estos supuestos, es bueno conocer los siguientes pasos para que todo el proceso sea cómodo, provechoso y legal para ambas partes.

Consigue la licencia turística

Existen ciertos requisitos para que tu vivienda pueda ser considerada como de uso turístico. Por ejemplo, tendrá que tener al menos un dormitorio, una cocina, un salón y un baño, a no ser que se declare como estudio. En este caso, el estudio podrá tener el dormitorio integrado en el salón, pero deberá disponer de al menos dos plazas para dormir. Además, tendremos que poner a disposición del inquilino un teléfono con el que poder contactarnos, y habilitar internet mediante wifi en el piso. Además habrá que aportar a la administración una documentación determinada que difiere según nuestra Comunidad Autónoma.

Amuebla y decora el piso

Tener un piso bonito y decorado con gusto puede suponernos cierto desembolso, pero ha de considerarse como una inversión que se traducirá en una mayor afluencia de visitantes.

Tenlo todo a punto

Arregla cualquier desperfecto y procura que tus inquilinos se sientan como en casa. El boca-oreja es una vía muy efectiva para conseguir nuevos clientes.

Pon un precio adecuado

Haz un ejercicio crítico con tu vivienda y compáralo objetivamente con el resto de pisos de tu ciudad. Valora la capacidad, prestaciones y ubicación para determinar el precio más justo para ti y tus inquilinos.

Contratos

Establece con tus nuevos inquilinos un contrato de reserva y otro de alquiler vacacional. Puedes encontrar modelos base en internet. Procura que todas las condiciones de reserva, cancelación, devoluciones y responsabilidades mutuas queden registradas por escrito y firmadas por ambas partes, para ahorrar problemas en el futuro. Además, deberas proporcionar a los residentes una factura sin IVA, y declarar ante hacienda los beneficios que percibas de tu nueva actividad.

Autor/a

REINICIA
Fecha de publicación: 25/07/2017